Una indicación al proyecto de Ley de Copropiedad Inmobiliaria que desestima la prohibición de tenencia de mascotas y animales de compañía en las viviendas y condominios, presentó recientemente el Gobierno.

Según señaló en la oportunidad el ministro de Vivienda y Urbanismo, Cristian Monckeberg, lo que se busca es que el reglamento de copropiedad no pueda prohibir la tenencia de mascotas y animales de compañía por parte de copropietarios, arrendatarios u ocupantes del condominio, dentro de las respectivas viviendas.

El proyecto que ahora deberá analizarse en su conjunto en el Congreso, contempla, eso sí, que el reglamento podrá establecer limitaciones y restricciones respecto al uso de los bienes comunes por parte de dichos animales.

“Estamos proponiendo una indicación a la Ley de Copropiedad Inmobiliaria que, en términos simples, señala que no se va a poder prohibir, por reglamento, el tener una mascota en un edificio o condominio; lo que sí se va a poder hacer es que en el espacio público se va a poder reglamentar el uso de ese espacio para que convivan, como corresponde, los vecinos, propietarios junto con sus mascotas”, explicó el ministro.

El objetivo de la indicación es que no se pueda prohibir que un propietario, arrendatario u ocupante, tenga su mascota en el departamento o casa, pero el reglamento de copropiedad sí podrá regular el bueno uso de los espacios públicos en relación al animal, como el uso del bozal o la obligación de recoger los desechos de los animales.

La indicación –que ahora será discutida en el Senado con el proyecto de ley– acoge lo que ya señala la Ley 21.020 de Tenencia Responsable de Animales de Compañía, donde en dos artículos (10 y 12) señalan la obligatoriedad del responsable de una mascota de mantenerlo en su domicilio o lugar destinado a su cuidado, y la prohibición el abandono de animales.

El proyecto de ley original, presentado por el diputado Gabriel Silber, se basa en un fallo de la corte de apelaciones, que sentenció que una junta de copropietarios no puede prohibir la tenencia de una mascota, ya que ello excede las facultades que le otorga la Ley de Copropiedad Inmobiliaria.