La convivencia vecinal es un tema que está presente en la vida de las personas con bastante frecuencia, en particular en el caso de quienes habitan en un condominio, donde coexisten bienes que son de todos y bienes que son de cada propietario.

En estos casos existe copropiedad, que es cuando dos o más personas son dueñas de un mismo bien. Por ejemplo, si usted vive en un condominio, es dueño de su propia casa, pero además entre todos los otros propietarios comparten ciertos bienes, como por ejemplo, los pasillos, áreas verdes, sedes sociales y accesos al condominio, los que pertenecen a todos los vecinos, es decir, son bienes comunes. Los copropietarios tienen derechos y deberes respecto de esos bienes comunes.

La Ley 19.537 de Copropiedad Inmobiliaria es la que regula los temas relativos a los condominios, para así tener una buena vida en comunidad y una sana convivencia.

Para acogerse a esta Ley los copropietarios deben organizarse en una asamblea, a la cual deben asistir personalmente o representados; formar un comité de administración; elegir a un administrador; dictar un reglamento y abrir una cuenta bancaria exclusiva para la copropiedad.

El Reglamento de Copropiedad establece los derechos y deberes de los vecinos en el uso de los bienes comunes, así como las funciones y atribuciones de la administración de la copropiedad.

Este documento es el resultado de la normativa y la resolución de los vecinos respecto de los temas que la Ley permite que las familias reglamenten. A través de este reglamento es posible regular, por ejemplo, el tipo o número de mascotas que las familias pueden tener o el horario de término de las fiestas durante la semana y fines de semana, entre otras materias.

La administración de un condominio

El Comité de Administración es un grupo elegido por los miembros del condominio, integrado por quienes también son copropietarios, y que tiene por obligación llevar a cabo los actos de administración y mantención del condominio, así como también cobrar y recaudar los gastos comunes.

El Administrador, por otra parte, es una persona externa al Comité de Administración, a quien generalmente se le paga por cumplir este rol. Es quien está encargado de citar a asambleas, recaudar los gastos comunes, dar cuenta de sus diligencias, dirigir las asambleas, y todo acto concerniente a la administración del condominio. Cuando un condominio no tiene Administrador, es el presidente del Comité quien hará de tal y tendrá las mismas funciones, sin derecho a remuneración. En caso de que exista Administrador, éste no puede ser parte del Comité de Administración.

El tercer órgano de administración que contempla la ley son las Asambleas de Copropietarios, que consisten en reuniones a las que debe  asistir todos los vecinos para tomar decisiones importantes sobre el condominio. Existen 2 tipos de asamblea, ordinarias, que son aquellas donde la administración de la copropiedad da cuenta de gestión anual, y extraordinarias, donde se abordan temas que implican decisiones importantes para la vida de todos los copropietarios.